La muerte de Soufian, las declaraciones del consejero y la estigmatización de la pobreza

En primer lugar os voy a pedir disculpas, porque escribo estas líneas apresuradamente, sin demasiado sosiego. Y es que aún me dura la indignación y la pena tras unas declaraciones del consejero de bienestar social tras el fallecimiento de dos menores no acompañados en Melilla. No sé si las habéis leído, pues a este tipo de noticias no se les suele dar demasiada difusión porque no interesa, pero si no, os dejo aquí el enlace.

El trabajo social, desde mi punto de vista, existe para mejorar la vida de las personas, especialmente las más vulnerables, incluso aquellas que pueden resultar “molestas”. Precisamente porque la mejora de las condiciones de vida de estas personas influye positivamente en la vida de todos.

inmigrantes_EDIIMA20141022_0486_30

Fotografía tomada por José Palazón en la valla de Melilla.

Sigue leyendo

No-Propósitos para el 2018

No nos engañemos…

en este año que viene, el 2018, no tendremos más suerte que en el año que se va. No conseguiremos que el mundo sea un poco más justo porque un mundo más justo requiere un esfuerzo que no estamos dispuestos a hacer; tampoco lograremos estar más delgados ni más guapos porque el tiempo jamás irá hacia atrás y el gimnasio estará demasiado lejos y costará demasiado; ni nos tocará la lotería y tampoco vendrá nadie a ofrecernos un trabajo mejor porque ni siquiera abundan los trabajos de mierda; no seremos ricos/as, ni mejoraremos nuestra posición en la escala social porque los puestos ya están dados de antemano y nosotros no estamos en la lista; nuestros políticos seguirán riéndose de nosotros y robándonos a manos llenas porque no tenemos poder para cambiarlos y preferiremos seguir despotricando de ellos en bares y redes sociales; no seremos más listos porque el agotamiento diario nos impedirá apagar la televisión y coger un libro, y seguiremos apoyando el mismo sistema educativo que nos ata; no conseguiremos elegir a los representantes de nuestra república porque los reyes y su numerosa prole seguirán chupando del bote por conseguir negocios a grandes empresas en dictaduras de extremo oriente; no nos subirán el salario mínimo porque esperarán a después de las elecciones para decirnos que no hay dinero; no dejarán de morir personas que huyen de la guerra en el Mediterráneo porque el miedo será más fuerte que la solidaridad; tampoco las mujeres serán iguales a los hombres porque los hay que no quieren renunciar a sus privilegios y se seguirá viendo raro que un hombre demuestre sus sentimientos en público; no dejarán de desahuciar a personas de sus casas porque se seguirá culpabilizando a los pobres de su miseria; y la gente sesguirá votando a los mismos sinvergüenzas de siempre porque seguirán pensando que es la única forma de subir en la escala social…

IMG_20170820_144416

No, no nos engañemos, ninguno de nuestros deseos se cumplirá en este 2018.

Pero sabéis que os digo, que me la suda, que no espero nada de este año, pero tampoco pienso rendirme. Seguiré dándole vueltas al coco, buscando soluciones, pensando caminos, rutas, senderos, soñando el porvenir y construyendo pequeños “oasis” para compartirlos con los que quiero y me quieren.

¡A por el 2018!

Huíamos

Huíamos, siempre lo hicimos. Huíamos para sobrevivir. Los lobos nos perseguían en la espesura helada del bosque.

Los cinco hermanos llegamos a la orilla del río. Había que cruzarlo para salvar la vida, pero el pequeño no sabía nadar. Decidimos abandonarlo allí, a su suerte, para poder seguir adelante. No podíamos permitirnos perder más tiempo. Había tenido ocasión en estos años de aprender a nadar.

Sigue leyendo

Invisibles

DPD9RiGW0AAcrFM

Hay niñ@s y niñ@s.

El sábado se suicidaba en pleno corazón de Europa un niño refugiado afgano de once años, que vivía en un albergue en el centro de Viena y que tenía a su cargo a sus tres hermanos pequeños. Unos de esos niños que huyen de la guerra de sus mayores.

Dos hermanos de dos y tres años morían de la mano en el incendio de su casa en Bilbao la pasada primavera. Sus padres eran de esos que se dedican a la venta ambulante, de los que sufren algo ya tan cotidiano como la pobreza energética.

Y también ayer morían dos niños en la frontera con Ceuta y nada se ha sabido en los medios de comunicación. Sus familias serían inmigrantes que buscan mejorar sus situación en una Europa más rica.

Y tantos y tantos otros… Y todo esto sucede aquí, no a miles de kilómetros. Al lado de tu casa.

Sigue leyendo

La puerta

piel de dragonMi padre y yo nos mudamos a una casa a las afueras del pueblo. No era demasiado grande, pero sus paredes nos abrazaban cálidas cada noche. Llevábamos pocas cosas con nosotros, pero recuerdo que mi padre trató de poner un cuadro con una foto de mamá en una de las paredes, la que daba al campo. Pero se le rompieron dos brocas del taladro intentando hacerlo.

– ¿De qué tipo de piedra está hecha esta pared? -dijo sudando.

El pequeño agujero que había conseguido horadar en la pared inmaculada rompió la uniformidad de ésta durante una semana. El tiempo en que tardó en ir a la ferretería y comprar un nuevo juego de brocas. También se hizo con un taladro más potente. No estaba dispuesto a prescindir de la foto de mamá. Habíamos terminado de colocar el poco equipaje con el que llegamos y sólo quedaba ella por situar. Era una cuestión de amor. Sigue leyendo

Postales

Desde que se marchó no hablábamos. Pero a cambio recibía de su parte una fotografía cada sábado, puntual, en mi móvil. Ningún texto que la acompañara, ni pie de foto, ni nada que explicara el porqué de aquella persistente entrega. Muy propio de él, hombre de pocas palabras y gestos profundos.

IMG_20170726_215305La fotografía era siempre la misma, capturada a la misma hora, realizada desde el viejo puente que unía las dos caras de la nueva ciudad donde vivía, que se reflejaban, como en un cuadro de Monet, en el curso silencioso de un río. Como una de esas postales vacacionales en las que presuponemos a un emisor feliz y distraído. Pero en este caso la persona que las enviaba no estaba de vacaciones y su mensaje no parecía estar siempre envuelto en ese halo de felicidad.

En las fotos cambiaba la luz que, dependiendo de la época del año o incluso del caprichoso devenir meteorológico, imprimía en el río y en los edificios colindantes matices diversos que provocaban en el espectador una extraña sensación de estar presenciando una escena distinta cada vez. Sigue leyendo

Convivir y renovarse

IMG_20171030_174122Hace algunos años mi familia y yo fuimos “adoptados” por un pueblo. Bueno, en realidad lo hicieron sus vecinos, las personas que viven o veranean en él. Buscábamos un lugar donde desconectar con el ruido de la ciudad y conectamos con otro tipo de sonidos.

Uno de ellos, uno de los más gratificantes, es el que se genera en la romería que cada año se realiza a la ermita del pueblo. Se trata de un evento veraniego en el que las familias, tras el correspondiente paseo a la virgen, se reúnen a comer. Nosotros, como no somos creyentes, sólo vamos a la comida. Aunque yo pienso que, incluso para los que van y tienen devoción a la virgen, lo importante es otra cosa, es una excusa para juntarse.

La ermita se encuentra, como todas las ermitas de España, situada a cierta distancia del pueblo, en un terreno que hoy en día sigue siendo propiedad de la Iglesia, cubierto de numerosos árboles, manzanos, perales, pinos, castaños y nogales. Incluso cuenta con su propio manantial de aguas milagrosas, cuyos maravillosos efectos han sido transmitidos de generación en generación por estas singulares gentes. No en vano el ilustre escritor Alejandro Dumas le regaló en su día un pequeño relato -probablemente precursor del Don Juan Tenorio- a la fuente. En éste, una monja sana, gracias al agua del manantial, las terribles heridas de un noble caballero del que termina enamorada.

Sigue leyendo